
Muchas personas viven intentando merecer amor, aprobación o reconocimiento. Se exigen, se comparan, se hablan con dureza o postergan decisiones por miedo al juicio.
En consulta trabajamos la historia que construyó esa mirada y nuevas maneras de hablarte, cuidarte, poner límites y actuar con coherencia.
La autoestima no se reconstruye repitiendo frases positivas. Se trabaja comprendiendo cómo aprendiste a mirarte, qué experiencias siguen condicionando tus decisiones y qué necesitas transformar para relacionarte contigo desde un lugar diferente.


